jueves, 15 de septiembre de 2016

Reflexionando: de papagayos y obras literarias

Buenas, bloggeros.

Para esta entrada de septiembre (sí, estoy intentando ser constante y publicar al menos una entrada cada mes) os traigo algo que no suelo hacer, pero que, la verdad, me gustaría hacer más a menudo. No es una reseña, ni una crítica exactamente, aunque sí es una locura de las mías, un delirio que nació como un pensamiento en la parte posterior de mi cabeza y que, sin embargo, me ha tenido reflexionando durante un par de días, recuperando otras reflexiones que ya he tenido alguna que otra vez. Y he decidido ponerme a escribir sobre ello, porque alguien tiene que decirlo.



Esta semana se celebra, aquí en Madrid, la convocatoria de selectividad de septiembre (las pruebas de acceso a la universidad, como les dio por llamarlo hace un par de años), y eso me ha hecho pensar, reflexionar. Pensar no solo en cuando yo estuve allí sentada, en cómo lo viví, yo o mis compañeros de clase, mis amigos, sino también en cómo llegué hasta allí.

La historia es bastante simple, bastante típica. Fin de la secundaria, la  típica pregunta de "¿Qué quieres hacer ahora?" y la básica respuesta de "Bachillerato, claro. Y luego la Universidad".
Y entonces llegamos a Bachillerato. Si preguntáis a determinadas personas, os dirán que Bachillerato fue un infierno. Otras os dirán que, bueno, no es tan malo. Y entonces pensaréis: ¡qué exagerados los que lo califican de infierno!
Bueno, sí...y no.
Bachillerato puede llegar a ser un infierno, si te hacen vivirlo como tal. El principal problema que tenemos en la forma en la que se enseña Bachiller en nuestro sistema educativo es que lo más valorado es la capacidad del alumno para repetir como un papagayo, para memorizar y vomitar en un examen lo más rápido posible. Hay profesores que incluso tienen la mentalidad de que si se lo pones tal y como ellos te lo dieron en los apuntes, mejor nota sacarás (y que, os aseguro, lo hacen). Otros son más coherentes, y, si lo explicas a tu modo, si eres capaz de entenderlo, te ponen exactamente la misma nota. O mejor. Porque saben que lo entiendes.
Y ahí es precisamente donde yo quiero llegar.
Aprender no se basa en vomitar la información y olvidarla según sales del examen.
No. No, no y no.
Aprender es mucho más que eso, es mucho más que un único examen (o una tanda de exámenes), y debería ser más respetado. Sin embargo, el sistema parece haberlo olvidado. Alguno pensará que es más fácil así: dadles a los críos cuatro cosas para que memoricen, que avancen en los cursos y que cuando lleguen al mercado laboral, sean fáciles de manejar. Esa idea, enmascarada por palabras vanas o no, es repugnante. Mejor no comentar el panorama actual, que no es mucho mejor que el anterior, porque seguramente me encendería demasiado, y no hay que perder la compostura (en teoría). Claro que es terriblemente deprimente que los chicos de segundo lleguen a clase y se encuentren con que no tienen ni idea de a qué se enfrentarán a final de curso, ni mucho menos de cómo tendrán que afrontar el curso.

¿De qué te sirve un curso entero, dos cursos enteros, en los que lo único que hacen es prepararte para un examen? ¿Para que simplemente seas capaz de expresar en un papel durante dos horas todo lo que hayas memorizado si luego lo vas a olvidar tres minutos después? ¿Acaso eso merece la pena?
Aún sigo buscando la respuesta, porque, para mí, ese planteamiento no tiene ningún sentido, igual que tampoco tiene ningún sentido que se valore más el Bachillerato y/o la Universidad que un grado superior; en mi carrera he conocido a gente con grados superiores chulísimos y que me han dejado con la boca abierta al explicarme lo que hacían en los grados. Y, en cierto modo, me han dado envidia.

En mi caso particular, yo siento que el Bachillerato no me preparó para el mundo real. Fue todo muy teórico, muy poco aplicado a la vida real, a la práctica.
¿Si para mí fue un infierno? No. Fueron un infierno la presión, las veintitantas veces que llegué a oír "PAU" en un solo día (sí, llegué a contarlas), la sensación de que si no conseguías memorizarlo absolutamente todo y conseguir una nota estupenda eras un fallo. La asignatura que se te atragantaba y no conseguías sacar ni por las buenas ni por las malas. Eso sí fue un infierno. El problema no está en Bachillerato, sino en cómo orientan Bachillerato, en cómo orientan la enseñanza en general, sea el curso que sea. Estos dos cursos, en particular, están pensados para superar un examen, que es la PAU. Supuestamente, su misión es también prepararnos para la universidad. Pero eso es pierde por el camino. Y, la verdad, es muy triste. Es muy triste que se pierda a gente capaz por el camino, simplemente porque es incapaz de memorizar absolutamente todos los autores de teatro anterior al año 1939.
Recuerdo que, cuando mi madre volvió de la reunión de principio de curso (segundo de bachillerato), volvió diciéndome que, tal y como habían hablado mis profesores, parecía que íbamos a la guerra en vez de a afrontar un nuevo curso. Hubo una madre incluso que preguntó si sabíamos a lo que nos enfrentábamos. Por dios, que era un curso en el instituto, un conglomerado de exámenes, no una bomba que teníamos que desactivar. Claro que, tal y como varios de los profesores trataron el tema durante el curso, sí que parecía que íbamos a desactivar una maldita bomba. Daba la sensación de que si no superábamos la PAU, se acabaría el mundo. Nos hacían sentir así, y eso era una maldita estupidez. El mundo no se acaba simplemente porque tengas un mal día en un examen. Te fastidia, te obliga a reorganizarte, pero no se acaba. No eres menos por no sacar un diez. Habrá otra cosa en la que tú puedas dejar por los suelos a los demás. Pero eso, pocas veces te lo dicen.

La encontré hace mucho tiempo y es tan real que duele


Con todo esto que os estoy diciendo, cabe denotar un matiz: no digo que el Bachillerato no te prepare en absoluto, o que sea una pérdida de tiempo. Digo, sin embargo, que no te prepara tanto como podría, o como debería. Si volviera atrás y supiera lo que sé ahora, posiblemente haría un grado superior antes de entrar en la carrera; en mi carrera actual, posiblemente me sería mucho más útil. No le ocurriría lo mismo a alguien que estudiara ingeniería, o medicina, alguien que, posiblemente, sí os diga que el Bachillerato los preparó de forma, al menos, decente.
Lo que sí está claro es que debería cambiar, pero no de la forma en que va a cambiar con la nueva ley. Eso, desde luego, no es un paso hacia delante, ni una mejora; es un atraso terrorífico. Solo añade un proceso de selección más arduo, solo desmotiva más a los alumnos. Se ha luchado mucho por una educación decente y gratuita, y se la están cargando sin ningún remordimiento.Qué os puedo decir; solo que es triste. Muy triste.

En fin, bloggeros, estas son mis reflexiones de septiembre, mi extraña filosofía, que hoy quería compartir con vosotros. Gracias por leer esta enorme parrafada <3

Nos leemos, chic@s.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Review: "Atlantis, el imperio perdido"

¡Buenas, bloggeros!

Espero que estéis pasando un buen verano (a pesar del sofocante calor) y que estéis aprovechándolo al cien por cien. Hoy vengo con una crítica a otra de mis películas favoritas y que, como me suele pasar casi  por normal general porque debo ser bastante gafe, está también muy infravalorada: "Atlantis: el imperio perdido". Cuidado, seguro que hay spoilers.



Ficha técnica (aka. Info general):

"Atlantis: el imperio perdido" ("Atlantis: The lost empire", en inglés original) es una película de Disney (yo haciendo reviews de Disney, qué raro...), dirigida por Gary Trousdale y Kirk Wise, y estrenada en el año 2001. La banda sonora corrió a cargo de James Newton Howard (y, por supuesto, me encanta, cosa que me pasa con casi todas sus bandas sonoras: siempre que digo "uy, esta banda sonora me gusta" y busco de quién es, me encuentro con este gran artista).


Argumento: 

1914, Estados Unidos. Milo Thatch, un joven cartógrafo y lingüista, pasó gran parte de su infancia escuchando las historias y leyendas que le contaba su abuelo, el explorador Thaddeus Thatch. Una de ellas en particular se ha convertido en la espinita en su costado ahora en su adultez: la leyenda de la Atlántida, el continente perdido en alguna parte del Atlántico tras sufrir un cataclismo. Encontrar este particular imperio perdido es, para Milo, tanto un sueño como una obsesión.

Por ello, Milo trata, sin éxito, que el museo para el que trabaja (y que le infravalora a más no poder) le financie una expedición para encontrar el diario del Pastor, un relato mítico que describe el paradero exacto de la Atlántida y cómo llegar hasta ella. Cuando los peces gordos del museo vuelven a ningunearle, un excéntrico millonario, gran amigo del fallecido abuelo de Milo, le ofrece a este la oportunidad de su vida: no solo le entrega el Diario del Pastor (que su abuelo ya había encontrado) sino que decide financiarle una expedición para encontrar la Atlántida.
 Sin dudarlo,ávido de conocimiento, Milo se embarcará en un emocionante viaje para encontrar la civilización con la que tanto ha soñado. Por el camino, nuestro torpe estudioso conocerá el verdadero significado no solo del conocimiento y la traición, sino también de la amistad.


Reseña general:

Haciendo esta reseña, no puedo evitar acordarme de la que hice sobre "El Planeta del Tesoro", donde también mencioné "Atlantis". La verdad, ambas películas han sido comparadas muy a menudo: ambas fueron muy castigadas tanto por la recaudación como por la crítica, y se las considera dos de las grandes olvidadas e infravaloradas de Disney (cosa que me enerva ligeramente, por usar un eufemismo) simplemente porque no son exactamente el tipo de largometraje que Disney acostumbraba en el momento: el protagonista es un chico, además de algo inadaptado (Jim es un "macarra", Milo es un "nerd"), prima la aventura y el viaje de autodescubrimiento, así como la amistad, sobre el romance. Precisamente por esos rasgos, a mí me parecen grandes películas, ambas, y las dos son grandes componentes de mi infancia.

A nivel gráfico, es una película con un estilo de dibujo diferente, mucho más anguloso y geométrico, pero bien llevado: se crea una imagen curiosa, poco típica. La paleta de color se centra muchísimo en los azules, los marrones y los verdes, quedando una combinación curiosa y que casa con facilidad, que ayuda a dar la ambientación de aventura.

La trama es ágil, pero bien llevada: los personajes tardan casi cuarenta minutos en llegar a Atlantis, pero no se hace pesado en absoluto. No es de esas películas aburridas, en las que la acción recae de tal manera que el espectador se aburre soporíferamente. No, Atlantis no recae en ningún momento: la línea narrativa es ágil, dando tensión en los momentos de tensión, curiosidad en los momentos de curiosidad. Con un prólogo misterioso, presenta una serie de preguntas que deja en el aire para resolverlas a medida que va pasando la película. Está bien narrada.

Sin embargo, en realidad, es incluso algo complicada: no me refiero a complicada porque sea difícil de entender, ni tampoco al viaje de aventura y autodescubrimiento de Milo, sino porque tiene muchos matices. Si nos paramos a pensarlo, Milo es una mente brillante desaprovechada y ninguneada en un trabajo que, sinceramente, apesta; se menciona la selección natural de Darwin (algo que un niño no entenderá realmente, en un contexto que casi roza el darwinismo social, algo muy común en la época en la que se enmarca la película y que será un dolor en la sociedad del siglo XX), la divinidad (el tema del Cristal de Atlantis es uno de los aspectos más interesantes de la película, con la convergencia de todos los predecesores en un único ente divino, aunque, de nuevo, es un tema que un niño no comprende del todo, al menos, no con todo su alcance)...e incluso se toca el tema de saquear riquezas por el bien cultural. El verdadero villano de la película enmascara sus codiciosas intenciones en este asunto, algo que, por desgracia, es muy habitual en el mundo en el que vivimos y en el que nos movemos: posteriormente, también se menciona, de forma velada, la venta de armas a países por pura avaricia (el señor dinero, que todo lo mueve y todo lo puede), sabiendo lo devastadoras que pueden ser. La película ilustra, de forma bastante explícita, el choque entre la búsqueda por necesidad de saber y por comprender la cultura, y la búsqueda por codicia y beneficio personal. Entre medias, nos encontramos con valores como la amistad, la justicia, las decisiones.

La ambientación y los paisajes, especialmente una vez que llegan a Atlantis, son impresionantes, realmente bonitos (como podéis comprobar en las imágenes que os he ido dejando para suavizar el mazacote de texto, porque suelen decir que una imagen vale más que mil palabras). Dicen que una imagen vale más que mil palabras y, en este caso, me ceñiré a ese mismo dicho para que juzguéis vosotros mismos:

Atlantis, como la joya cinemátografica que, en mi opinión, es, se debe a los impresionantes gráficos, al colorido, al tratamiento de personajes poco típicos (y a dotarlos de una gran expresividad), a una trama rica en matices pero que no pierde de vista su línea narrativa principal. Y, por supuesto, a la creación de toda una sociedad y una cultura y mitología la mar de interesante en lo que respecta a la Atlántida de Disney: le da un toque mítico, único.

Y eso nos lleva a los personajes.

A falta de una foto mejor de la banda, he acabado por poner esta

En primer lugar, tenemos a un héroe Disney muy poco habitual: Milo. Milo es un nerd. Un empollón. Un cerebrito. Es torpe, se traba con las palabras, está falto de confianza. Es un soñador. No es el típico machito cachas, ni el principito de turno. Y por eso me encanta como personaje. Es atípico, diferente: no resulta difícil ni encariñarse con él, ni identificarse con él. La historia se basa, principalmente, en su viaje, no el que le lleva a descubrir su sueño, sino el que le lleva a descubrirse a sí mismo: a lo largo de la película, Milo es el personaje que más evoluciona y que más aprende, y nosotros con él. Pasa de ser el "chico de la caldera" a ser el héroe que salvó Atlantis. A mí en particular me parece un gran modelo de conducta para los niños.

Como contrapartida de Milo, pero igual de ávida de curiosidad y conocimiento que él, tenemos a la Princesa Kida. Como Milo, Kida está terriblemente infravalorada (en teoría, Disney no la consideró una "princesa Disney" porque su película no es un musical y por el "poco éxito en taquilla", por lo tanto me vais a permitir una expresión del tipo WTF?) y es tan poco habitual como él (al menos, para la época en la que se estrenó la película, allá por 2001). Kida es la luchadora, la guerrera: podría patearte con una facilidad de espanto mientras tú pestañeas. Es segura de sí misma, ácida, fuerte, altruísta...y un personaje increíble. En cierto modo, la línea narrativa la obliga a convertirse en la "damisela en apuros", por una razón noble, pero eso no le resta fuerza al personaje.
Su relación con Milo es preciosa, fluida. Entre ambos se establece una simbiosis para buscar un conocimiento que el otro cree perdido, y en esa complicidad se basa su relación: en aprender del uno del otro, un aspecto muy real en las relaciones y que, muchas veces, pasa casi desapercibido. Algo que llama la atención de esta relación romántica es que no hay un beso: no, no hay beso entre la pareja protagonista en Atlantis. En su lugar, hay un precioso abrazo cargado de sentimientos: una escena que merece la pena ver. Son, como la película y los personajes, una pareja muy infravalorada. Sin embargo, su relación es una de las más bonitas que ha mostrado Disney.

Otro punto a favor de "Atlantis" es la capacidad de crear buenos secundarios, con una historia propia, que casan bien en la historia principal y que acaban siendo tan entrañables como el propio protagonista. En esta película encontramos al amable y diligente doctor Sweet, a la divertida y refunfuñona señora Packard (la cual se lleva la palma de humor ácido, sarcástico y punzante que tanto me gusta), a Audrey (la jovencísima mecánico de la expedición, leal pero fácil de exaltar) y a los divertidos Vinny (uno de mis secundarios favoritos) y Mole (el alivio cómico por excelencia de la película). El señor Whitmore también es un personaje interesante, precisamente porque es todo un excéntrico: muestra una dualidad interesante en la película, entre el ancianillo algo chiflado y gracioso y el hombre mayor que anhela al amigo que perdió y desea honrar su memoria de la mejor forma posible.
El padre de Kida, a pesar de aparecer poco, es un personaje importante a mencionar en un análisis: en él se encarna el peso de las malas decisiones, de la arrogancia, y del miedo. El miedo a la pérdida.

Los antagonistas son, tal vez (solo tal vez) la parte más floja del bloque de personajes (floja, no por ello mala). El villano principal, que si bien se plantea como una sorpresa para el espectador, es un villano...comedido. Incluso, en cierto modo, razonable; es uno de esos villanos que no se alteran en demasía, que se molestan en cubrir sus huellas. Es un villano que tal vez te deja algo frío. Sin embargo, es la villana secundaria la que se lleva la peor parte: está muy desaprovechada. Con Helga, Disney creó una femme-fatale con muchas posibilidades, a la que se podía sacar mucho más partido del que se le saca realmente. Esa es mi queja con respecto a los personajes, y no puedo decir que tenga ninguna más.

Conclusiones finales y nota particular:

El porqué Atlantis es una buena película se puede resumir en lo siguiente: una historia de aventura y descubrimiento (muy inspirada en el famoso "Veinte mil leguas de viaje submarino" de Verne) bien narrada e hilada, buenos personajes, buenos tiempos y espectaculares gráficos. Crea una historia curiosa, especialmente si te centras en la mitología atlante (cosa que podría haber dado para mucho más material, y que, en este caso, se hizo en forma de libros y de una secuela...un tanto cuestionable como película, teniendo en cuenta que en realidad es una unión de tres episodios de la serie que pensaban crear como continuación).
 
Hay muy pocas cosas malas que se puedan decir de esta película, pero las tiene. Una de ellas la he mencionado ya, y es en referencia a los villanos. Para mí, Rourke se queda en la mitad del villano que podría haber sido, y Helga está desaprovechada. El otro aspecto negativo de la película (en mi opinión) es que la mitología atlante está también desaprovechada: la naturaleza del cristal podía haber dado más juego del que da en la película, y su funcionamiento no se llega a explicar con una claridad explícita. ¿De dónde sale, qué es? Ni Milo puede respondernos, ni, en realidad, ningún atlante. Ni siquiera el padre de Kida.

Ninguno de esos fallos quita mérito a la buena película que es, ni a lo mucho que la disfruto cada vez que la veo. Disney no coincide conmigo (evidentemente) pero, para mí, es una imprescindible.

Mi nota para Atlantis es:
9/10

Os dejo con Milo y Kida; nos leemos, bloggeros.


viernes, 1 de julio de 2016

Review: "Embrujadas"

¡Hola de nuevo bloggeros!

Hoy vengo a hablaros de la que fue una de las series de mi infancia y, a mi entender, una de las mejores series que se han hecho sobre magia y temática sobrenatural. Os hablo, por supuesto, de la mítica "Embrujadas" (cuidado, puede contener spoilers de la serie, ya lo sabéis).

La triqueta, símbolo celta, en los créditos de la serie
Info general:
Para aquellos que no la conozcáis, "Embrujadas" fue una serie americana de temática sobrenatural y dramática, que se retransmitió por primera vez en 1998-1999 y terminó su andadura en 2006. Duró ocho temporadas e incluso se han realizado, años después, cómics oficiales que continúan con la historia (y que confieso que tengo pendientes de lectura). Estuvo protagonizada por Shannen Doherty (hasta la temporada 3), Holly Marie Combs, Alyssa Milano, Rose McGowan (desde la temporada 4 en adelante) y Brian Krause. También tuvieron papeles principales actores como Julian McMahon, Drew Fuller o Kaley Cuoco, y episódicos como Amy Adams, Arnold Vosloo, una jovencísima Ashley Tisdale y otras grandes caras de la televisión.

Sinopsis:
Phoebe, Prue y Piper (Temporada 2)
En el siglo XVII, Melinda Warren, una poderosa bruja, es condenada a morir en la hoguera. Antes de morir, Melinda profetiza que generación tras generación las brujas Warren se harán cada vez más fuertes, hasta culminar en la llegada de tres hermanas, cada una con uno de sus poderes (telekinesis, detener el tiempo y preveer el futuro) que servirán como una enorme fuerza del bien y protectoras de inocentes: las Embrujadas (The Charmed Ones, en inglés original). A finales de los 90 y al regresar a la mansión de la familia tras la muerte de su abuela, tres hermanas, Prue, Piper y Phoebe Halliwell, descubren no solo que son brujas, sino que son las Embrujadas. A lo largo de los años, las hermanas protegerán a los inocentes y derrotarán a diversas fuerzas del mal mientras lidian por mantener el equilibrio entre sus mágicas vidas y las vidas normales que desearían tener; además, descubrirán la existencia de su medio hermana Paige Matthews cuando la tragedia azote a la familia Halliwell.


Mi opinión:
Piper, Paige y Phoebe (Temporada 5)
Embrujadas es, sin lugar a dudas, una de las grandes series de mi infancia; de la mía y de muchos otros, y no solo infancia, sino adolescencia y adultez. Actualmente, es una serie de culto, mítica para aquellos que nacimos y crecimos en los 90 y en los años 2000, y no es difícil adivinar por qué. Fue una de las grandes, una de esas series que marcan no solo a su generación, sino a las venideras; a pesar de acabar en 2006 sigue teniendo una enorme incidencia en la televisión actual, se la recuerda y sigue marcando patrones de parrilla. Se mantuvo en antena con sus buenas y malas rachas, y tuvo un final digno, algo complicado en aquellas series que acaban teniendo tantas temporadas y que corren peligro de dejarse llevar por el cansancio.

En mi caso particular, esta serie ocupa un lugar especial en mi corazón. La recuerdo desde bien pequeña: la tarde de los domingos mi madre y yo veíamos juntas los capítulos en la televisión. Al día siguiente, mis amigos y yo jugaríamos en el patio del colegio a perseguir a los malvados con poderes mágicos, como las embrujadas. Es una de mis favoritas, y la veo completa cada varios años: no importa cuánto crezca, siempre vuelvo a ella y siempre me enamoro de ella como la primera vez. Sufro, río y disfruto con las hermanas Halliwell, con Leo, Darryl, Cole y Chris, y eso es un indicador de que es una gran serie. Las actrices principales hicieron un trabajo espectacular, demostrando que no hace falta ser precisamente muy conocidas para ser grandes artistas. Holly Marie Combs está espléndida como la dulce y cada vez más sarcástica Piper (en las escenas en "Embrujadas de nuevo" siempre se las apaña para hacerme llorar), así como Alyssa, Rose y Shannen hacen un gran trabajo; la conexión entre ellas es el corazón de la serie, lo que la mantuvo en alza durante tantos años. Los chicos tampoco se quedan atrás: Brian Krause interpretó al sufrido Leo maravillosamente, y Julian estuvo magnífico como Cole (admitámoslo: muchas de nosotras tuvimos un pequeño enamoramiento del medio demonio de ojos azules que luchó contra su propia naturaleza por amor, y sabemos que merecía mucho más); mención especial a Drew Fuller como Chris (que, para mí, salvó una trama...ñeh, a falta de mejor descripción y la convirtió en algo fascinante), a Dorian Gregory como un adorable Darryl Morris que de tanto salvó a las hermanas y T.W. Knight (me habría encantado ver más de Andy, al que interpretó en la primera temporada).

El Libro de las Sombras, libro de magia e ítem más preciado para la familia Halliwell

Embrujadas tuvo muchísimas cosas buenas. Fue, junto con "Buffy", una de las primeras series en demostrar el "girl power"; las protagonistas principales eran chicas, que pateaban el culo a los malos sin echarse a llorar en una esquina y pidiendo la ayuda de un machito que las salvase; y, sobre todo, sin renunciar a la feminidad. En otras palabras: Embrujadas es el exponente de poder femenino en su máximo esplendor. Combinó drama, acción, romance y humor, y lo hizo maravillosamente. Los personajes crecieron y evolucionaron de forma realista, y si hubo algo que destacó, por encima de todo, era el vínculo fraternal de esas tres hermanas que fueron al infierno (literalmente, y varias veces) para salvarse las unas a las otras. Es la esencia de la serie, las hermanas y su relación, cómo cambian y maduran a lo largo de la historia, cómo avanzan, se equivocan, cómo crecen...
A lo largo de la historia las vemos lidiar con cualquier tipo de adversidad: desde la Fuente de todo el Mal hasta con los nervios antes de una cita con un chico, y esa fusión entre realidad y fantasía tan bien llevada es, simplemente, increíble. Durante ocho años, nos hicieron llorar y reír, nos enseñaron acerca de la lealtad, lo importante que es ser altruísta y todo aquello que puede lograr el bien.


La actuación de Drew Fuller fue, para mí, lo que salvó la trama de Chris
Hay que reconocerlo, no todo fue bueno. En una serie tan larga, es inevitable que alguna cosa se les pase y haya pequeños errores de continuidad (por suerte, ninguno muy gordo o estaríamos ante un buen problema de concepto de la serie), y todas las series largas se enfrentan, tarde o temprano, al agotamiento. Tanto de las tramas como de los personajes y los propios actores. A Embrujadas le pasó a partir de la sexta-séptima temporada. La trama de Chris, aunque reconozco que me gusta (por el buen trabajo que hizo Drew Fuller interpretando al neurótico, sacrificado, adorable y algo extremo Chris, al que, a pesar de todo, era imposible no querer), me veo en la obligación de admitir que era rizar un poco el rizo. Sin embargo, fue una trama que se salvó, precisamente por el gran trabajo de los actores. La séptima temporada ya demostraba agotamiento, y la octava me cuesta verla, lo admito. En parte porque la trama de las hermanas dejando su identidad jamás me gustó, ni me gustará: me parecía una trama antinatural, sinsentido para la serie y demasiado alejada de su esencia (aunque reconozco que agradezco que existiera esa octava, porque si el final de la serie llega a ser el de la séptima, no me habría gustado nada de nada), y en parte porque fue muy apresurada (en apenas un par de capítulos Paige conoce a Henry, personaje muy poco explotado y que podía haber dado para mucho, se enamora y se casa con él, y lo mismo pasa con Phoebe y Coop). Además, Billie, la joven bruja introducida en la última tanda, no es precisamente santo de mi devoción: de pequeña no la aguantaba. Al ver la serie de nuevo recientemente, de más mayor, tengo que reconocer que la tolero mejor, pero sigue sin serme especialmente simpática (y con su hermana Christy sí que no puedo, lo siento, pero no).
Un punto a favor es que supo reponerse de sus baches, y dio a los fans un buen capítulo final, emocionante y con reunión de gran parte de la familia Halliwell (en el que se echó en falta a Prue, por supuesto, y creo que esa es la gran lacra del capítulo).
Otro de los fallos de Embrujadas fue la manía de marear las tramas innecesariamente, a pesar de construir unas relaciones preciosas entre personajes. Las relaciones románticas sufrieron en la serie, y mucho, porque parece que era imposible que los dejaran ser felices, tranquilos y a gusto. Los mejores ejemplos: Piper y Leo (que tuvieron una de las relaciones más bonitas y más fuertes de la serie, con idas y venidas) a los que marearon y puñetearon a más no poder y, por supuesto, Phoebe y Cole. Esta pareja fue la gran trágica de Embrujadas y reconozco que todavía me hace algo de pupita pensarlo. Fueron una pareja increíble, con una historia bella, que los guionistas marearon y desmadejaron hasta convertirla en una relación tóxica. Cole, ese personaje que se reinventó, que luchó contra todo tipo de adversidades...y al que destrozaron como quisieron y más. Realmente me escoció, porque a Cole yo le tenía muchísimo cariño, y el destrozo que le hicieron no lo perdono: merecía más de lo que se le dio, tanto por parte de Phoebe como de los guionistas.

Todo espectador de Embrujadas que haya visto la serie en su totalidad estará de acuerdo en que tuvo dos etapas muy marcadas: la primera, de la temporada 1 a la 3 (con Prue)  y la segunda, de la 4 a la 8 (con Paige). La primera etapa tuvo unos toques más ligeros, se centró más en la base de la brujería que guiaría la serie; la segunda comenzó mucho más oscura (trataron la muerte en la cuarta temporada, y fue la más oscura de la serie) y comenzó a explorar más el ambiente y el mundo mágico. Fueron bastante distintas, evolucionaron según evolucionaban los personajes.
Hay mucho debate sobre quién era mejor, si Prue o Paige, y muchas lágrimas se derramaron cuando Shannen Doherty se marchó de la serie. Hay mucha gente que odia a Paige, otros muchos que odian a Prue. Para mí, ninguna era mejor que la otra: solo fueron distintas. Ambas fueron un enorme componente de la serie, aportando cosas muy diferentes. Prue aportaba ese toque de serenidad y de cabeza a la serie; en ocasiones, tal vez demasiado rígida, especialmente en la temporada uno. La Prue de las dos y tres es mi favorita, sin lugar a dudas. Pero no por ello hay que menospreciar a Paige: ella trajo un aire más fresco a la serie. Más renovador. Y por qué no decirlo, fue un personaje divertido. Yo soy incapaz de escoger, y no creo que se deba: por h o por b, por los problemas que hubiera, Shannen tuvo que dejar la serie, y tanto ella como Rose aportaron grandes cosas a la serie, y crearon personajes increíbles.

Me resultaría imposible escoger un favorito en esta serie: todos me parecen unos personajes creíbles, reales y cercanos, con su propia andadura y su propio desarrollo; sus buenos y malos momentos, sus decisiones aertadas y sus fallos. Mi favorito bien podría ser Piper, por su evolución de joven indecisa y dulce a una auténtica badass sarcástica e impresionante (por qué no decirlo, me encantaría tener sus poderes), pero también podría ser Phoebe, la incorregible y romántica Phoebe, Paige o la propia Prue. También me gustó mucho Cole, le tengo cariño a Leo, y Chris se ganó un lugar especial en mi corazón en los últimos capítulos de la sexta temporada; Darryl es un cielo, y Andy también lo fue (a pesar de lo breve de su estancia). Creo que me es tan difícil escoger porque pienso en ellos como una gran piña, una gran familia, y ninguno de los personajes sería lo que es si no fuera por los que le rodean. Puede que me plantee hacer un comentario de algunos personajes en entradas particulares, porque si me pusiera a analizar a todos aquí me darían las uvas (y ni vosotros ni yo misma me aguantaría durante tanto tiempo).

Conclusiones finales y mi nota particular:

En resumen, "Embrujadas" es una gran serie. Ha envejecido bastante bien (si no se tienen en cuenta los estilismos de las primeras temporadas y los efectos especiales) a nivel narrativo. Es una joya de las de antes de la televisión, y siempre será para mí una zona de comfort. Tuvo grandes aciertos (la evolución de los personajes y las relaciones entre ellos, las tramas bien llevadas e interesantes, los giros argumentales, la historia y su originalidad, la mezcla de drama, humor, acción y romance) y también fallos (agotamiento de la serie, ciertos aspectos de las tramas fueron terriblemente rebuscados y se obcecaron en marear muchos detalles descuidando a la vez otros; la calidad narrativa decayó un poco en las últimas temporadas, pero remontó en los capítulos finales); sin embargo, en conjunto, sale ganando. Supo reinventarse al salir una de sus grandes estrellas, hasta el punto de dar un aire renovador a la serie y tener la capacidad de crear nuevas tramas; contó con grandes actores, que conectaron con sus personajes y amaron la serie de principio a fin, casi tanto como sus espectadores.
Es cierto que tal vez le sobre una temporada, o temporada y media; sin embargo, supo sobreponerse a ese agotamiento y dio un cierre digno de la serie, algo de lo que muchas no pueden presumir. Si no la habéis visto y os gustan las series centradas en lo mágico y lo sobrenatural, dadle una oportunidad; creo que os gustará.

Mi nota final para Embrujadas es:
8,75/10

Nos leemos bloggeros.

jueves, 30 de junio de 2016

Lavado de cara

Hola bloggeros,

Os dejo a Kuro por aquí para aplacar posibles arranques de ira
Sí, lo sé. Soy lo más impresentable que hay en la vida, lo siento muchísimo: aparezco una vez por aquí y luego no se me ve el pelo en meses. No me matéis, por favor (*suplica con los ojitos*).

Bueno, os voy a dar mi penosa excusa para no haberme pasado por aquí: el primer año de universidad me ha matado...a trabajos. Trabajo por aquí, trabajo por allá, más trabajos, todo son trabajos y cuando quedan dos semanas para acabar el curso os mandaremos otro trabajo. Esto es Bolonia, señores.

En fin, si sumamos a eso una situación familiar un tanto...digamos inconsistente, han sido unos meses duros. De enfado, mucho enfado y mucha rabia, de sentirme perdida, de estresarme, aunque no por ello exentos de buenos y grandes momentos. Han sido meses de cambio y reencontrarme a mí misma, de aceptar que es un nuevo capítulo de mi vida, y supongo que por eso me ha dado por darle un cambio de imagen al blog, ahora que por fin puedo disfrutar del verano. Es una forma de canalizar ese cambio en mí. Qué raro es crecer, bloggeros; eso que tanto aterra a Peter Pan y con razón, la verdad, porque a veces es para tenerle miedo. Pero hay que crecer, siempre hay que crecer.
Tuve una profesora en primero de bachillerato, muy sabia ella, que me dijo "Lo único que no cambia en el mundo es que todo cambia". Y qué razón tenía la mujer.
Dejando a un lado mis reflexiones, esta entrada es simplemente para haceros saber que sigo por aquí, igual de loca o incluso más, y que de verdad intentaré mantener este sitio vivo, aunque solo sea con pequeñas entradas chorras de alguna reflexión tonta o de alguna cosa que se me ocurra. Prometo intentar ser más constante, de veras.

Nos leemos, bloggeros

jueves, 16 de julio de 2015

Review Vis a vis

¡Hola a todos bloggeros!
Dios, he tardado una eternidad en volver, pero bueno, por fin está hecho. Fin de segundo de Bachillerato, fin del instituto, de una etapa...bueno, no me voy a poner sentimental y llorona que bastante lo estuve ya en mi graduación y no voy a obligaros a aguantarme, que puedo ser más pesada que una vaca en brazos.
En lugar de eso, voy a hablaros de una serie que acabé ayer mismo de verme, una de esas que han revolucionado la televisión española en estos últimos meses: "Vis a vis".


Bueno, los que me conocéis o me leéis habitualmente sabéis que soy muy bocazas y que lo destripo todo, pero para los que sois nuevos, os aviso: cuidado, la reseña contendrá SPOILERS. Dicho esto, voy al tajo:

 Info general:
"Vis a vis" es un thriller carcelario español emitido por Antena 3 y estrenado el 20 de abril de 2015. La primera temporada de la serie consta de 11 capítulos de más o menos una hora y poco más cada uno, y fue renovada para una segunda temporada que se estrenará presumiblemente en otoño de 2015, aunque no se sabe fecha exacta.

Sinopsis:
La vida de Macarena Ferreiro, una joven dulce y bastante inocentona, da un vuelco de 360 grados cuando es acusadada de diversos delitos relacionados con manipulación y malversación de cuentas y debe entrar en prisión preventiva a la espera de juicio. Pronto descubrirá que, si quiere sobrevivir en la cárcel, deberá cambiar de carácter de forma radical, pues ella es un corderito en una manada de lobas, todas dispuestas a arrancarle la cabeza (literalmente) si da un solo paso en falso. Encima, Maca encuentra casi al entrar una pista que podría llevarla a un botín de nueve millones de euros que todas las presas están desesperadas por conseguir...y que podría costarle a ella la vida.
Mientras tanto, la familia de Macarena hará lo que haga falta para sacar a la joven de la cárcel, pero se verán envueltos en una situación terrorífica, que provocará que su vida jamás vuelva a ser la misma.

Mi opinión:
La verdad es que esta serie llamó mi atención en cuanto investigué un poco acerca de la trama principal, así que aprovechando que ya estaba de vacaciones me lancé a verla. No tenía unas expectativas muy altas en cuanto a ella, la puse más que nada por entretenerme, y, la verdad, es que no me ha decepcionado.
Para ser ficción española, la serie es muy peculiar. No es la típica que te esperas encontrar en la parrilla española, o al menos no desde mi punto de vista. Hay misterio, muertes, torturas y, sobre todo, mucha intriga. El drama carcelario está bien llevado, mezclándose con las andanzas de la familia Ferreiro y El Egipcio (de los que hablaremos después). En el fondo, la serie es una gran trama en la que participan los personajes de dentro y de fuera de la prisión, aportando su granito de arena para que la serie avance de una manera espectacular, teniéndote a cada segundo con el corazón en un puño. Y no se hace pesada, en absoluto, no es el tipo de serie a la que le quitarías unos quince minutos por capítulo, exceptuando algún momento puntual en el que la sientes repetitiva o algo tediosa, pero lo soluciona rápido, porque en esta cárcel siempre pasa algo.
"Vis a vis" es peculiar, y yo creo que por eso consigue hacerse un huequito en el espectador, en sus pensamientos. Consigue entretener y que estés dándole vueltas a la cabeza, pensando en cómo van a solucionar sus problemas los protagonistas, en cómo puede ser tan malo determinado personaje, y todas esas demás cosas que se plantean los creadores de una serie, una pelicula y un libro. La serie cumple, y cumple bastante bien.
Además, consigue algo impactante: que empatices con algunas presas (ojo, algunas, a otras las quieres arrancar cada pelo de la cabeza mientras limpias con ellas el patio de la cárcel), llegas incluso a olvidar en ocasiones que están allí porque han hecho algo malo.
También desespera en ciertos momentos, porque el espectador sabe cosas que los personajes o no ven, o aún no saben y pronto lo van a descubrir de la peor manera posible. De vez en cuando peca un poco de surrealista, pero es ficción, se lo podemos perdonar.
Otro punto a favor es que no tiene un reparto lleno de grandes estrellas de la televisión: la protagonista, Maggie Civantos, es casi una desconocida en la pequeña pantalla, pero su actuación como Macarena es, simplemente, sublime, y su evolución a lo largo de la temporada es tremenda. Un gran aplauso por Maggie. En realidad, todo el reparto hace un gran papel: Najwa Nimri, Alba Flores e Inma Cuesta a mí me daban un miedito que para qué, aunque cada una de una forma muy distinta, de acuerdo con sus personajes y lo que representa cada uno; Carlos Hipólito como el padre de Maca me encanta...La única que no me acababa de convencer es Lidia, la novia del hermano pero como sale menos que la buena suerte de Macarena, pues la verdad es que no tengo queja.
La ambientación y la música son muy buenas; el Agnus Dei del principio y cantado por Cecilia Krull a mí me puso el corazón en el pecho, los instrumentales acordes a cada situación; las celdas, sobre todo la de aislamiento, te dan una idea de lo claustrofóbico que tiene que ser todo eso. También tiene sus momentos divertidos: la broma sobre la Pantoja en uno de los capítulos, buenísima, o el lindo gatito que Macarena ve dentro de la cárcel a lo largo del capítulo 10 y que me hizo echarme una buenas risas.
Uno de los focos de controversia era que la serie trataba de muy cerca el tema lésbico y eso siempre trae polémica; a mí, en cambio, me da lo mismo. Está bien tratado y representado, nada forzado, otro de los varios aciertos por parte de los guionistas. Olé por ellos. Sobre todo por ese final de temporada que nos deja a todos con el corazón en la garganta (¡ESO NO SE HACE, JOE!), pero es uno de los grandes dones de "Vis a vis". Siempre te deja con ganas de saber más.
Si tuviese que destacar algo negativo sería la cantidad a mi parecer algo excesiva de desnudos femeninos (que vale, que es la cárcel, una auténtica jungla, pero tampoco hace falta enseñar los encantos todo el rato, ¿no?)
En cuanto a las comparaciones con Orange is the new black...pues como no he visto esta última, no puedo opinar, así que...nos vamos con los personajes.

Personajes:
 
Principales reclusas de "Vis a vis"
Lo cierto es que es una serie con una cantidad más o menos pequeña de personajes, y eso se agradece cuando estás un poco espesa como para recordar quién es quién. Todo se reduce al dentro de la prisión (las reclusas y los funcionarios, que son el nexo de unión con el mundo exterior en cuanto a la línea narrativa) y al fuera de la prisión (la familia de Macarena, El Egipcio y el Inspector Castillo y su equipo).
Por un lado tenemos a las reclusas: hay muchas, pero la serie se centra especialmente en unas pocas. Empezamos con Macarena, por supuesto, nuestra protagonista. Aparte de que es la mujer con peor suerte del mundo (en serio, no os exagero, TODO le pasa a ella), al principio es tonta. De remate. Bueno, tal vez no tonta, pero sí muy pava. Vive en el país de la fantasía (solo os digo que en vez de decirle a su madre que ha ingresado en prisión le dice que se va de vacaciones y que piensa que con solo cambiar de abogado solucionará todos sus problemas) y de verdad que a veces dan ganas de sacudirla con mucha fuerza, sobre todo en los primeros episodios. Sin embargo, bajo la presión de la cárcel y todo lo que le ocurre (mejor dicho las mil desgracias que le ocurren), Macarena despierta. Despierta y comienza a espabilar. A veces mete la pata, a veces no es culpa suya (momento de "Me pareció haber visto un lindo gatiiiito") y muchas veces se lleva palizas que no merece. La pobre mujer acaba dando lástima y, para qué mentir, se le coge cariño. En el fondo, para soportar todo lo que ella soporta, hay que tenerlos bien puestos. En ciertos momentos también es un personaje divertido, pero yo de Maca destaco que es un personaje muy completo, con una evoluvión bestial: de la niña tonta y pánfila que vemos al principio a la mujer curtida que se enfrenta a la interna más peligrosa del centro, Zulema, por alguien a quien quiere. Y así llegamos a la mala malísima de la historia, Zulema Zahir. Con Zulema yo tengo una especie de amor-odio que no me lo quita nadie. Es mala, pero mala con ganas, aunque por otro lado me encanta. Esa fuerza que tiene el personaje, esa interpretación de Nimri que te deja helada y la voz sibilina que pone. Zulema da miedito, sí, porque es muy inteligente, todo dios come de la palma de su mano; encima, no tiene nada que perder, y es uno de los personajes más interesantes de "Vis a vis". Sin embargo, no es la que a mí, en particular, me da más miedo, porque a ella la ves venir y sabes que es un mal bicho desde el momento que la ves. No, yo odio más a Anabel, que ella va de amiga y luego te las clava por detrás pero bien clavadas. A ella la cogí un ascazo que no la podía ni ver; estaba deseando que Zulema la matara, pero no, bicho malo no se muere. Mecachis. Tres cuartos de lo mismo me pasa con Saray, a la que no sé ni por dónde coger. A momentos estoy aquí, a momentos allá; no logro definirla, porque ni siquiera ella es fiel a sí misma. Me parece un personaje extraño, y las motivaciones que tiene...pues la verdad, no acabo de pillarla yo a Saray. Pero admito que me dio penita cuando la obligan a casarse y sobre todo lo "agradecida" que es su madre (nótese la ironía, por favor).  En resumen, ese es mi trío del demonio de Cruz del Sur, las que a mi parecer son lo más malo que hay por ahí.
A la que he visto que mucha gente adora es a Estefanía, alias "La Rizos". Pues yo, con ella, tengo una dualidad importante, porque hay momentos en las que me parece estupenda, una gran amiga, y otros en los que me parece una mamona con todas las letras. Y cuando ya me caía bastante bien, la última vez que la vemos en la temporada me hizo dudar sobre si no mandó a Maca aposta a la lavandería por fastidiarla. Sinceramente, espero que no. Rezo por que no. En cuanto a su relación con Maca...a mí, sinceramente, las relaciones amorosas en esta serie me dejan fría totalmente, sean homosexuales o heterosexuales. Y no porque tenga algo en contra del tema lésbico (QUE NO LO TENGO, una de mis amigas está saliendo con una chica y son la cosa más cuqui del universo *-*), sino porque para mí, el punto fuerte de esta serie es el misterio y la acción. Eso sí, admito que Rizos se desvive con Maca y, la verdad, tampoco me quejaría si acabaran juntas. Lo cierto es que en cuanto a parejas, aquí me da un pelín igual.
Pero bueno, yo adoro a Sole, aunque tenga un delito bastante importante (un bonito eufemismo). Pero es que esa mujer es amor, la tienes que querer sí o sí; lo mismo me pasa con Yolanda, que con lo poco que salió, se ganó mi corazón por la mano. Qué ganitas de llorar me entraron cuando la encuentran muerta en el primer capítulo.
De los funcionarios que trabajan en la prisión, tenemos a la directora, Miranda, personaje en el que destacan dos cosas: la primera, que es demasiado buena gente como para dirigir un sitio así y la segunda, que quiere tenerlo todo controlado en Cruz del Sur y se le escapa absolutamente todo. En el fondo, la mujer da bastante penita, porque no se merece tampoco lo que le ocurre, pero a veces te dan ganas de darte un cabezazo contra la pared por ella. Eso sí, cuando planta las cartas sobre la mesa, es la ama. Luego tenemos al desgraciado del Doctor Sandoval, un pervertido sexual que tiene a todas las presas cogidas de no voy a decir dónde y al que deseaba con todas mis fuerzas que mandaran matar, pero nada, otro como Anabel. Cucaracha que sobrevive a todo; encima va de bueno por la vida y es un baboso y arrrggg qué ascazo le cogí. Eso sí, la paliza que le pega Fabio casi me hizo llorar de la emoción. Ah, Fabio, uno de los vigilantes de la prisión que es muy machote el tío porque fue policía. Mucha gente dirá "Ah, pues si no te gusta Rizos, te gustará Fabio". Pues no. No me gusta, me parece un imbécil y un jodido bipolar. Yo solo lo siento por su pobre mujer que no tiene la culpa de nada y bastante tiene ella con lo suyo. El punto a favor es que de vez en cuando no es tan cretino; ayuda a Maca (cuando no la pone de vuelta y media) y es un maldito irónico, que de vez en cuando se agradece. Otro que me cae gordo es Valbuena, que, de momento, está ahí para hacer algo de bulto y para que Zulema le dispare; así que como no sale mucho, tampoco me voy a ponerme a quejarme de lo imbécil que es el pobre. Sin embargo, de los vigilantes, el que es un amor es, sin duda, Palacios: dan ganas de darle un buen abrazo. Ese sí que es una amor de muchacho, aunque también le pasa de todo al pobre; de tan bueno que es, a veces es hasta tonto. En Cruz del Sur también tenemos a un personaje que, aunque no dura mucho, te enseña las dos caras de una persona: Paloma, la Gobernanta. Se nos presenta como el tipo de mujer con un par de narices, dura de roer, pero con una enorme debilidad que le acaba costando muy caro: sus gemelos recién nacidos. Tengo que reconocer que esta mujer me llegó porque es un personaje terriblemente cotidiano, tan cotidiano que me extrañó verla tan bien representada en la televisión. No sé por qué, pero me extrañó. Lo cierto es que me llevé un pequeño shock cuando la matan, no me lo esperaba, y eché alguna lagrimilla al pensar en esos dos bebés. Sí, soy una ñoña, lo sé.
Por otro lado, fuera de la prisión tenemos a Leopoldo, padre de Macarena y que, la verdad, es un personaje también muy completo y que me gusta mucho, aunque a veces me irrita por su terquedad excesiva. Había ciertas situaciones que debería haber manejado de otra manera, a mi parecer, pero reconozco que tiene unos nervios de acero. Serio y disciplinado, pero que va a serios extremos por cuidar de Maca. Es el cerebrito de la familia, listo como el hambre: sin él están todos perdidos y lo sabemos, aunque la madre de Maca, Encarna, luego también le echa un par de narices al asunto y demuestra que es capaz de todo lo que se le ponga por delante, empastillada o no. Es una crack, la mujer. Cerrando el círculo de los Ferreiro encontramos al hermano de Maca, Román, al que yo cogí cariño a lo largo de la temporada. Me sorprendió bastante; pensaba que iba a ser el típico repipi inaguantable que iba a renegar de su hermana encarcelada, pero no. Román es un gran hermano, literalmente, pierde el culo por su hermana y me encanta eso de él, porque no es un héroe (el pobre hombre trabaja en una oficina) y aún así se mete de cabeza en un mundo de sicarios por ayudar a Maca, aunque sea temblando de pies a cabeza. Lo cierto es que es uno de los que más penica me dan, sobre todo por la pérdida que sufre al final de temporada (qué mal lo pasé, por dios) y me parece que Daniel Ortiz hace un papelazo. Lo cierto es que toda la familia Ferreiro da un cambio brutal desde que los conocemos hasta el episodio 11: van de un extremo a otro totalmente opuesto, y es evolución sorprende bastante, especialmente al ser testigos de ella capítulo a capítulo.
Como el otro malo malísimo que en realidad es un poco malo de pacotilla, tenemos a Hanbal Hamadi, el Egipcio. Este sí que es un mamón con pintas, pero a mí me pareció poco más que la marioneta de Zulema. Y ojo, creo que ella sí lo quería, pero en fin...era evidente que lo suyo no tenía futuro (aunque yo pensaba que él la abandonaría a ella, o la traicionaría). Tiene muy merecido su final, aunque manda narices que no lo atrape la policía de sólo dios sabe cuántos países y lo pillen Leopoldo y Román xD. No dio un gran juego, en realidad: mucho ruido y pocas nueces, pero en la siguiente temporada el papel de malo lo asumirá su tío (seguro)...así que ya veremos por dónde sale el tema.
Y para terminar, mención especial al Inspector Castillo, que como poli-alivio cómico (premeditado o no), el tío no tiene precio.

Conclusiones finales y mi nota particular:
Antena 3 arriesgó con "Vis a vis" y acertó. Amena y entretenida, es novedosa y te tiene al filo de la navaja en muchas ocasiones: a mí el carcelario no es un género que me entusiasme, pero me llevé una grata sorpresa. Es posible que en algún momento resulte algo tediosa (otra vez hacen sufrir a Maca, esta vez qué le pasa a esta mujer, pues otra paliza que se lleva...), pero luego tiene capítulos muy buenos y muy interesantes, que si bien no borran eso, son una buena recompensa. El elenco hace un gran trabajo, son unos buenos actores aunque haya alguno que descuadre un poco. No se ha convertido en mi serie favorita, tal vez por el exceso de dramatismo y la mala suerte de Maca (es que todo le pasa a esta pobre mujer, ¿no hay más en la serie?) pero está bien para pasar un rato.
A ver qué tal la segunda temporada.

Mi nota final para "Vis a vis" es:
 7,75/10

Me he decidido por el 7,75 porque quiero ver qué tal sigue la segunda temporada, a ver cómo la continúan. Y tras soltaros esta enorme charleta (no sé cómo aguantáis leyendo mis reseñas, en serio jajajaja), me despido y os dejo con este horroroso calor que nos absorbe la vida. Besos y abrazos, chicos :).

lunes, 30 de marzo de 2015

Cual fénix que resurge de sus cenizas...cuando llegue julio

Buenas a todos!!

Siento muchísimo no pasarme por aquí tanto como debería, lo tengo todo abandonado, y de verdad que lo siento, no sabéis cuánto. Pero prometo que tengo una buena excusa esta vez: estoy en segundo de bachillerato. Si alguno habéis pasado por esto o habéis visto a algún familiar o amigo, me habréis entendido a la perfección.
No tengo tiempo ni de respirar, casi siento que no soy persona fuera de lo que son exámenes, deberes y libros de clase T_T, y como vuelva a oír las palabras PAU o Selectividad, me pondré a gritar (ya sabéis lo pesaditos que se ponen los profesores con eso, y si no lo sabéis, os digo yo que dan ganas de lanzarles la mochila a la cabeza). La esperanza que tengo es que me queda un trimestre cortísimo y después seré libre, libre como el sol cuando amaneeeeeece.
Ok. Se me ha ido la cabeza del todo. Ignoradme (se esconde en un rincón). He aquí la muestra de que este curso me afecta demasiado :P, así que aquí estoy, peleando con exámenes que te extraen la energía vital, pero espero resurgir cuando acabe este curso. Mientras tanto, a pelear con todo.

Un beso muy fuerte bloggeros. Ah, lo olvidaba, felices vacaciones!! (Yo las pasaré estudiando matemáticas y literatura T_T, disfrutad por mí)

sábado, 23 de agosto de 2014

Best Blog Award

Hola bloggeros!!
Sí, la desaparecida ha vuelto jajaja, pero en fin, ya me conocéis. Soy muy espíritu libre, voy y vengo...y he estado haciendo muchas cosas este verano.

Hoy os traigo este premio al que me ha nominado mi amiga @NeryRadioactive, el Best Blog Award.
Este premio consiste en responder una serie de preguntas y decir once cosas sobre ti; después, conceder este premio a otros blogs que tú consideres los mejores.


Normas:
  • Nombrar y agradecer al blog que te concedió el premio.
  • Contar 11 cosas sobre ti.
  • Responder al cuestionario y dejar uno nuevo.
  • Nomina tantos blogs como quieras.
  • Informar a todos los blogs del premio que le has otorgado.

Lo primero de todo agradecer a la loca de mi amiga @NeryRadioactive por haberme nominado (pasaos por su blog, Flota con un libro, es mucho más constante que yo jajaja). Y ahora ya sí nos vamos con los apartados de este premio.

Once cosas sobre mí:

  1. Normalmente soy muy diplomática y tranquila, pero cuando me enfado, la diplomacia se pierde en el agujero negro de mi ira y me convierto en algo así como un dóberman cabreado. No es agradable de ver.
  2. Ahora tengo el pelo muy muy rizado, pero cuando era pequeña y hasta los once años era liso y lacio. Totalmente. Como una tabla. Aún no sé por qué le dio la vena de cambiar así y tan de repente.
  3. Me considero una feminista, pero, irónicamente, me suelen caer muy mal los personajes femeninos de anime y manga. Por lo general, suelen poner a la chica de pánfila inútil y eso me cabrea bastante.
  4. Soy incapaz de dormir bocarriba. Bocabajo y/o de lado siempre.
  5. Me muerdo compulsivamente los padrastros cuando estoy nerviosa, hasta el punto de que me hago heridas.
  6.  Me encanta escribir. Empezó como una manera de evasión y desahogo, pero ahora es una parte tan importante de mí, que soy incapaz de imaginar dejarlo o no hacerlo nunca más.
  7. Odio que me agobien. Soy una persona que necesita su espacio y no puedo tener a alguien detrás de mí todo el día, pendiente de lo que hago o dejo de hacer, y por qué lo hago.
  8. Mi mejor amiga es mi madre.
  9. Soy muy cabezota, y me gusta, porque gracias a esa cabezonería no importa lo mucho que me desespere o me deprima y piense en dejar algo, porque si me lo he propuesto de verdad, sé que lo haré. Aunque sólo sea por cabezonería pura y dura.
  10. Soy muy llorona y es algo que a veces no me gusta. Revela demasiado sobre mí en momentos en los que no quiero...
  11. Aunque odio la empalagosidad y la cursilería en mi vida real, en las series, libros, etc. me encanta. Sospecho que soy una pequeña contradicción andante.

Preguntas: 

-Si pudieses vivir la vida de un personaje de un libro, ¿cuál elegirías?
Buf, difícil, muy difícil. Tengo muchos para elegir, pero creo que el premio gordo se lo lleva Gwen Sheperd, de la saga "El amor más allá del tiempo". Gideon y Xemerius serían mis principales razones (además de lo de viajar en el tiempo, claro ;)).


-¿Hay alguna canción que te haga recordar a algún libro? Si es así, dinos cuál.
Normalmente, hay muchas canciones que cuando las escucho me acuerdo de una escena de un libro, o pienso "dios, esta canción le pega a este personaje" y tal. Pero si tuviera que elegir una sería "Every breath to take" de Tha Police, que me recuerda un montón a Ana y Christian de "Cincuenta sombras de Grey"

-¿Cómo es tu actual marcapáginas?
Esta es una pregunta muy graciosa porque en realidad, tengo un montón y no uso ninguno actualmente (leo en Ebook) . Tengo un montón, pero destacan en especial dos de plata, uno de ellos grabado con mi nombre, que fue un regalo de cumpleaños de mis tías, y para estudiar uso las etiquetas de los colgantes que me compro en las expos (tengo tantos que ya no me caben en el estuche).

-¿Hay algún libro que te haya sorprendido que lo hayan publicado de lo malo que era?
Sí, muchos, pero se lleva la palma la novelización de "Caperucita Roja: ¿a quién tienes miedo?". No sólo porque es malo con ganas...sino porque no tiene final. Tal que así, literalmente, te mandan a ver la peli para descubrirlo. Lo borré de pura indignación XD.

-Si tuvieses que pasar un día entero con el villano de algún libro, ¿quién sería?
El presidente Snow de la trilogía "Los juegos del hambre". Iba a ser un día muy largo...para él.
Se lo haría pasar muy muy muy mal.

-Dinos un libro que te haya hecho reír mucho, y tuviste que hacer una pausa en su lectura para seguir leyendo.
"Yo, mi, me...contigo", de David Safier. Al principio del libro hubo momentos en los que me reí mucho, pero muchísimo, llegando a llorar de la risa. Recuerdo que estaba leyendo en un bar y la gente me miraba raro al verme reírme sola...

-Dinos algún libro que te haya recomendado un familiar.
"El cumpleaños secreto", de Kate Morton, recomendado por mi madre también adicta a los libros. Podéis leer mi reseña de este libro pulsando aquí .

-¿Tienes algún libro especial que haga que se te encoja el corazón sólo de pensar en él?
Un montón; todos los libros que me gustan mucho dejan un pedacito de ellos en mi corazón, pero la verdad es que "Harry Potter y las reliquias de la muerte" es uno que destaca mucho para mí. Significó el final de la saga de mi infancia, con la que me crié y a la que amo, y siempre siento cierta nostalgia y un sentimiento agridulce al recordar cómo lo devoré por primera vez en su momento y cuando lo acabé, cuando me di cuenta de que la saga había acabado. Lloré bastante jejeje.


-¿Tienes algún libro firmado?
Sí, tengo uno muy cortito que me regaló mi madre, de un paciente suyo, hace un montón de años. Se llama "Jorge y el profesor Mostachoff", de Jorge Gómez Salgado. Lo leí hace tanto tiempo y de tan pequeña que ya ni recuerdo de qué iba.

-¿Cuál es tu lugar favorito para leer?
Honestamente, no tengo ningún sitio favorito; soy capaz de leer en cualquier sitio, pero me gustan más los lugares en los que me puedo tirar a la bartola.

-¿Te tatuarías algo con referencia a los libros?
No, ni loca. Los tatuajes me dan demasiado miedito. Para eso, soy una cagada: los agujeros de los pendientes los tengo porque me los hicieron de bebé...y que no se cierren, por favor.

Mis preguntas:
  1. ¿Has ido alguna vez al cine con muy pocas expectativas sobre una película y luego te ha encantado? ¿Cuál?
  2. Si tuvieras una alma gemela en alguna serie, libro, película, anime, etc., ¿quién sería y por qué?
  3. ¿Hay algún personaje de cualquier libro, película o serie que hayas odiado tanto como para desear meterte en la pantalla o el papel y matarlo de forma cruel y con saña?
  4. Si pudieras volver al pasado, ¿cambiarías algo?
  5. ¿Tienes algún sueño de futuro?
  6. ¿Te consideras una persona maniática?
  7. ¿Qué es lo que más te molesta de ti mismo?
  8. ¿Hay alguna canción que te haya marcado mucho? Si es así, ¿cuál?
  9. Si pudieras viajar a cualquier lugar ficticio, ¿a dónde irías?
  10. Si fueras un animal, ¿qué animal serías?
  11. Si pudieras elegir tener un poder acerca de los cuatro elementos, ¿cuál elegirías?
Mis nominados:

El chico que perdió su sombra
Flota con un libro

Pues esto es todo por ahora. Nos vemos y muchos besos bloggeros, ¡disfrutad del poco verano que queda!